Increíble pero cierto. Se trata de la historia de un funambulista que el 7 de agosto de 1974 cruzó entre las Torres Gemelas de Nueva York. Para la hazaña, por supuesto ilegal, tuvo que subir con su equipo al piso 104 para poder realizar las maniobras adecuadas antes de lanzarse a caminar sobre el aire. Sería el único día en que las Torres Gemelas quedaran un...







