Pasar de la adolescencia a la madurez siempre ha sido un proceso difícil. Lo que se suele llamar “el pavo” siempre resulta duro, sobre todo para las chicas. Las contínuas preguntas sobre uno mismo, las comparaciones con el resto, la aparición de cambios en nuestro cuerpo de la mano del hallazgo del sexo opuesto, al tiempo que las diferencias y los encontrona...







